EL APARTAMENTO (1960)

7 Mayo 2008 by kimota

 

The apartment. USA. 1960. Director y productor: Billy Wilder. Guionistas: Billy Wilder e I.A.L. Diamond. Fotografía: Joseph LaShelle. Música: Adolph Deutsch. Intérpretes: Jack Lemmon, Shirley MacLaine, Fred MacMurray, Ray Walston, Edie Adams, Jack Kruschen, Joan Shawlee, Hope Holiday, David Lewis, Naomi Stevens, Johnny Seven, Joyce Jameson, Willard Waterman, David White, Edie Adams. 125 min.

Volvemos a sumergirnos en la filmografía de Billy Wilder con dos obras maestras reconocidas unánimemente por la crítica internacional. En primer lugar con El apartamento, una comedia agridulce con grandes dosis de ironía ganadora de 5 Oscars incluyendo los de mejor película, director y guión. C.C. Buxter es un empleado de una firma de seguros que vive solo en un sencillo apartamento el cual presta a sus superiores para que se encuentren allí con sus amantes. Gracias a estos favores conseguirá mejorar su posición en la empresa.

Con esta trama políticamente incorrecta y que en su día fuera blanco de las críticas de los sectores más conservadores, la genial pareja de guionistas Wilder – Diamond tejen una comedia cargada de acidez y dobles lecturas, con una excelente galería de personajes encabezados por un inconmensurable Jack Lemmon como gris oficinista de nula personalidad pero gran corazón, capaz de rebajarse ante sus jefes con tal de evitarse problemas e ir ganando peso en la empresa. Shirley MacLaine borda el papel de ascensorista de la cual quedará prendado el inocente trepa y, junto a él, cualquier espectador masculino con un mínimo de sensibilidad. Por último destacar también la interpretación de Fred MacMurray como máximo dirigente de la empresa, un personaje con dos caras que representa la doble moral que supone tener una familia convencional aparentemente feliz y a la vez una amante a la que promete el cielo y las estrellas pero que realmente no es más que un entretenimiento para él. Un papel poco habitual en un actor que hasta ese momento se había consolidado en registros totalmente opuestos a este personaje.

Detrás de los gags, el humor corrosivo y las escenas románticas se esconde como tema principal de la cinta una profunda reflexión acerca de la soledad, siendo el máximo exponente de la misma el ingenuo oficinista que interpreta Jack Lemmon pero también representada en los personajes de MacLaine y MacMurray. Muy elocuentes son la escena de Lemmon pasando la noche en plena calle con un catarro de aúpa al recibir la llave equivocada o la del mismo personaje en la puerta del teatro esperando a una cita que nunca llegará. Resulta desolador ver a este individuo, patético pero a la vez entrañable, solo y sin un amigo al que acudir en todo Nueva York. Tan solo su vecino médico, pese a la negativa imagen que Lemmon se ha labrado en su edificio, acudirá en su auxilio en uno de los momentos clave de la película.

Los escenarios son también protagonistas de la película, especialmente el triste apartamento que da título a la película, con su decoración simple pero muy significativa y plagado de diversos utensilios como la raqueta de tenis para escurrir espaguetis que denotan la personalidad del protagonista. También son destacables las diversas estancias de la oficina en la que trabajan los protagonistas, especialmente los ascensores como metáfora del ansiado ascenso de Lemmon o la sala llena de mesas y luces encendidas en la que empieza la película.

Las escenas memorables se suceden una tras otra, la mayoría de ellas con resultados desastrosos para nuestro protagonista en las que demuestra su cobardía y pocas luces, hasta llegar a la mítica escena en la que Lemmon entrega la llave a su jefe y saca por fin a relucir un carácter que llevaba escondiendo toda la película. El final también es antológico, con una MacLaine desapareciendo en la oscuridad y su memorable carrera hacia un destino que hará que nos reconciliemos con el protagonista mientras nos queda una satisfactoria sonrisa en los labios.

Un guión redondo, sin cabos sueltos, que da lugar a una obra maestra sin paliativos.

Lo mejor: Un espejito roto en el que se reflejan las fracturadas vidas de los tres protagonistas.

Lo peor: Nada en absoluto.

Valoración (de 0 a 5): 5

SUCEDIO UNA NOCHE (1934)

6 Mayo 2008 by kimota

It happened one night. USA. 1934. Director y productor: Frank Capra. Guionista: Robert Riskin, basado en una historia de Samuel Hopkins Adams. Fotografía: Joseph Walker. Música: Howard Jackson y Louis Silvers. Intérpretes: Clark Gable, Claudette Colbert, Walter Connolly, Roscoe Karns, Jameson Thomas, Ward Bond, Eddy Chandler, Arthur Hoyt, Alan Hale. 105 min.

Seguimos con otra película del amable Frank Capra, en este caso la primera película de la historia en conseguir los 5 Oscars más importantes (película, director, actor, actriz y guión). Una joven rica heredera se escapa del yate de su padre para poderse casar con un hombre al que él desaprueba. En su huída hacia Nueva York conocerá a un reportero que la acompañará a lo largo de un accidentado y divertido viaje.

Se trata de una comedia mítica de los años 30 que gozó de gran éxito en su momento y que plantea un gran número de situaciones divertidas que se irían repitiendo en sucesivos filmes con la guerra de sexos como telón de fondo. El estilo de la película responde al género de las denominadas screwball comedies, comedias alocadas en las que se suceden las escenas disparatadas todas ellas resueltas con humor y optimismo. A su vez se la puede calificar como una divertida road movie, ya que el transcurso de la acción se sitúa a lo largo de un viaje de varios días por las carreteras de Estados Unidos con sus noches en moteles incluidas.

Pese a contar con diversos altibajos a lo largo de su metraje, la pareja formada por Clark Gable y Claudette Colbert tiene una química especial que consigue que la película funcione de forma envidiable. Las continuas discusiones entre la repelente niña rica y el presuntuoso periodista no tienen desperdicio. Y como el roce hace el cariño, el progresivo acercamiento entre los protagonistas se hace inevitable de forma convincente. Hay que destacar la labor de Clark Gable, un actor que no es santo de mi devoción pero que demuestra en esta cinta una acertada bis cómica que no continuó explotando en sus posteriores películas.

El tono de la película resulta muy moderno para la época en la que fue rodada, con momentos llenos de picardía y atrevimiento, incluyendo un striptease masculino que encandiló en su día a las fans del actor norteamericano. Además, la película esconde un interesante trasfondo acerca de la relación entre ricos y pobres, con alguna escena en la que se puede entrever la angustia de los menos favorecidos. 

En definitiva, un clásico de la comedia que marcó pautas en un género cinematográfico que hoy en día sigue vigente.

Lo mejor: La escena del autostop.

Lo peor: Las imitaciones actuales sin originalidad ni gracia.

Valoración (de 0 a 5): 3

VIVE COMO QUIERAS (1938)

5 Mayo 2008 by kimota

You can’t take it with you. USA. 1938. Director y productor: Frank Capra. Guionista: Robert Riskin, basado en la obra de George S. Kaufman y Moss Hart. Fotografía: Joseph Walker. Música: Dimitri Tiomkin. Intérpretes: James Stewart, Jean Arthur, Lionel Barrymore, Edward Arnold, Mischa Auer, Ann Miller, Spring Byington. 126 min.

Ganadora de los Oscars a la mejor película y dirección, esta comedia amable nos presenta a una peculiar familia en la que cada miembro desarrolla la actividad que quiere sin tener en cuenta los convencionalismos sociales. Los problemas aparecerán cuando la hija mayor de la familia se enamore del hijo de una familia cursi y adinerada.

Se trata de un clásico muy actual, ya que en estos tiempos donde lo que impera es el enriquecerse a cualquier precio y poder presumir que somos mejores que el vecino, la película supone un soplo de aire fresco dejando ver cuáles son los valores realmente importantes de la vida. Se trata de un guión muy original sazonado con momentos muy divertidos y otros melancólicos donde el mensaje es lo importante detrás de un festival de delirante frikismo y escenas insólitas. Tal es así que momentos como la llegada del señor Kirby a la casa en el día equivocado o el baile en la calle que se marcan James Stewart y su novia con unos niños resultan de un surrealismo sorprendente. Tras una escena de lo más disparatada siempre aparece otra más inaudita si cabe.

La película transmite un buen rollo continuo al espectador pero peca de ingenua e infantil en muchas fases, con un humor demasiado suave y complaciente en el más puro estilo de su director. Tal es así que muchas escenas y situaciones resultan chirriantes y están resueltas con demasiada sencillez, como el juicio de la parte final del film con un juez en plan “coleguilla” o la poco creíble conversión que sufre el adinerado señor Kirby. Toda la cinta es bastante divertida dando los actores rienda suelta a los delirios de sus personajes. Tan solo la recta final de film se vuelve un poco más seria para dar paso al inevitable happy end.

La película incita a la anarquía y a saltarse las normas establecidas por la sociedad para alcanzar la felicidad, pero resulta curioso ver como en esa familia tan liberal también se da la hipocresía, ya que los únicos que trabajan son los negros que ejercen de criados sin derecho a divertirse como el resto de los miembros de esa especie de comuna hippy. Tampoco se explica de donde sale el dinero para que esa panda de inconscientes den rienda suelta a sus paranoias.

En definitiva, una cinta original, divertida y con momentos casi surrealistas que resulta excesivamente ingenua y se debe entender casi como un cuento de hadas. En ciertos momentos me hizo pensar en la polémica Los idiotas (Lars von Trier, 1998 ) como el reverso tenebroso y vomitivo de esta cinta clásica.

Lo mejor: La primera visita del señor Kirby y su esposa a la casa.

Lo peor: Su excesiva complacencia.

Valoración (de 0 a 5): 2

EN BANDEJA DE PLATA (1966)

4 Mayo 2008 by kimota

The fortune cookie. USA. 1966. Director y productor: Billy Wilder. Guionistas: Billy Wilder e I.A.L. Diamond. Fotografía: Joseph LaShelle. Música: André Previn. Intérpretes: Jack Lemmon, Walter Matthau, Ron Rich, Cliff Osmond, Judi West, Laurene Tuttle, Harry Holcombe, Les Tremayne, Lauren Gilbert, Marge Redmond, Noam Pitlik, Harry Davis, Ann Shoemaker. 125 min.

Seguimos con el sin par Billy Wilder en otra de sus divertidísimas comedias donde un inocente reportero simulará graves lesiones tras sufrir un accidente durante un partido de fútbol americano. Con ello tratará de conseguir el máximo beneficio económico siguiendo las instrucciones de su cuñado, un ambicioso abogado sin escrúpulos.

Se trata de una comedia corrosiva y absolutamente incorrecta en la que casi todos los personajes son unos pícaros sin escrúpulos que tratan de beneficiarse a costa de los demás. El atrevimiento de la clásica pareja de guionistas es total, ironizando sobre los abogados, los médicos y las enfermeras, e incluso permitiéndose alguna broma a costa del género femenino o de la raza negra, eso sí, manteniendo siempre un fondo positivo y moralizante. La cinta juega con la doble moral de sus protagonistas en escenas donde las carcajadas que surgen de manera espontánea esconden más de lo que parece.

La película está dividida en 16 breves capítulos con divertidos títulos que nos anticipan lo que en ellos va a ocurrir. El ritmo es trepidante ya desde el mismo arranque, con unas espectaculares imágenes de un estadio lleno a reventar poniendo un especial énfasis en la retransmisión televisiva del evento, donde el director nos anticipa lo importante que va a ser en el futuro la influencia de la televisión en el deporte, con sus miles de cámaras repartidas por el estadio y sus repeticiones a cámara lenta.

Walter Matthau se come la pantalla en cada escena con una de las mejores interpretaciones de la historia del cine, cargada de frases mordaces y diálogos antológicos perfectamente medidos. El resto del reparto es también brillante, especialmente un Jack Lemmon postrado en su silla de ruedas en la que se marca unos bailes divertidísimos y que nos recuerda a su personaje en la excelente El apartamento (Billy Wilder, 1960), dando vida a un pobre diablo del que tratan de aprovecharse todos los que le rodean. No es esta la única similitud con la obra maestra de Wilder, ya que ambas películas comparten un pequeño apartamento como escenario protagonista en el que transcurre la acción principal así como el estilo ácido e incorrecto de su propuesta. La debutante Judi West encarna también un importante papel como pérfida mujer que sólo se mueve por el interés económico, engañando a doble banda a sus amantes y dando fuerza a la teoría de la supuesta tendencia misógina del director austriaco.

Entre tanta locura la película adolece de algún altibajo en los momentos melancólicos que acompañan al personaje de Boom Boom Jackson, único decente en toda la película y cuya vida se echa a perder debido a las maquinaciones del resto del reparto. En definitiva, una comedia corrosiva que gana fuerza con los visionados y que el tiempo ha hecho que se sitúe entre las mejores obras de su director.

Lo mejor: La discusión de Matthau con sus vecinos abogados.

Lo peor: La falta de profundidad del personaje de Boom Boom Jackson.

Valoración (de 0 a 5): 4

¿QUE OCURRIO ENTRE MI PADRE Y TU MADRE? (1972)

2 Mayo 2008 by kimota

Avanti! USA - Italia. 1972. Director y productor: Billy Wilder. Guionistas: Billy Wilder e I.A.L. Diamond, basados en la obra homónima de Samuel A. Taylor. Fotografía: Luigi Kuveiller. Música: Carlo Rustichelli. Intérpretes: Jack Lemmon, Juliet Mills, Clive Revill, Edward Andrews, Gianfranco Barra, Franco Angrisano, Pippo Franco, Franco Acampora, Giselda Castrini. 140 min.

Y sin movernos de Italia nos adentramos en otra comedia, en esta ocasión una de las últimas películas dirigidas por el genial Billy Wilder. Un hombre de negocios norteamericano se verá obligado a viajar a Italia para hacerse cargo del cadáver de su padre, fallecido en accidente de circulación. Una vez allí descubrirá que en el coche le acompañaba su supuesta amante, una mujer cuya hija también ha viajado hasta allí para ocuparse de su madre.

El ridículo título español de la película no debe repeler a nadie de acercarse a esta estupenda comedia, que si bien no llega al grado de excelencia de las obras cumbre de este director, posee un nivel que deberían envidiar la mayor parte de las comedias actuales. Las situaciones delirantes se suceden a lo largo del metraje, donde el inigualable Jack Lemmon vuelve a dar una lección interpretativa tratando de poner orden al desbarajuste con el que se encuentra. Le da la réplica una estupenda Juliet Mills, que con su carácter abierto y espontáneo resulta la contrapartida perfecta del actor protagonista. La evolución de la relación entre ambos personajes está contada de una manera muy creíble, de manera que el odio que se profesan en el momento inicial se va convirtiendo en atracción de forma muy sutil. La misteriosa relación de los padres de los protagonistas, pese a ser el teórico eje central de la cinta, no es más que una excusa para adentrarnos en la relación entre sus respectivos hijos, que es lo que realmente interesa al director.

La pareja Wilder – Diamond vuelve a firmar un excelente guión que bajo la apariencia de una inocua película de humor esconde, como es habitual en su carrera, una historia políticamente incorrecta plagada de infidelidades y humor negro. Se les puede echar encara algo menos de tacto que en sus comedias anteriores, quizá por tratarse de una película más moderna y estar sometidos a una censura menor que la que sufrían en las décadas anteriores. Tal es así que podemos disfrutar de los primeros desnudos en una película de Billy Wilder, los cuales se muestran sin venir mucho a cuento quizás como un simple reclamo.

Buena película pese a que fuera vapuleada por parte de la crítica en su momento, pero que en la actualidad se le está dando el reconocimiento que merece.

Lo mejor: El inicial intercambio de trajes en el avión.

Lo peor: Un metraje excesivo para lo que se nos cuenta.

Valoración (de 0 a 5): 4

VACACIONES EN ROMA (1953)

1 Mayo 2008 by kimota

Roman holiday. USA. 1953. Director y productor: William Wyler. Guionistas: Ian McLellan Hunter y John Dighton. Fotografía: Henri Alekan y Franz Planer. Música: Georges Auric. Intérpretes: Gregory Peck, Audrey Hepburn, Eddie Albert, Hartley Power, Harcourt Williams, Margaret Rawlings, Tullio Carminati, Paolo Carlini. 119 min.

Siguiendo con la delicada Audrey Hepburn, nos sumergimos ahora en esta clásica comedia románica en la que una princesa europea, un poco cansada de sus obligaciones reales, decide mezclarse con la gente normal durante un viaje a la ciudad de Roma. Allí conocerá a un periodista norteamericano que disimulará no haberla reconocido y la acompañará en su ruta turística por la ciudad.

Resulta una delicia la interpretación de la simpática Audrey Hepburn, galardonada con un Oscar por esta interpretación en la que reluce en cada plano de la cinta. La química con el apuesto Gregory Peck es total (en un papel que rechazó Cary Grant), lográndose una encantadora comedia donde la picaresca del periodista por conseguir una exclusiva se irá diluyendo conforme el magnetismo de la princesa le vaya cautivando. Y el espectador lo entiende a la perfección ya que resulta irresistible el encanto de la protagonista, siendo éste uno de los motivos del éxito de la película.

El guión, por otra parte, no es más que un cuento llevado a la pantalla grande y que ha sido copiado una y mil veces, pero la sencillez y falta de pretensiones con la que está abordado unido a lo acertado de las divertidas situaciones que se van dando a lo largo del metraje, hacen que la película resulte una delicia absolutamente disfrutable. La cinta contiene varias escenas antológicas, como la visita a “la boca de la verdad”, los paseos a bordo de una Vespa o el decisivo encuentro de la princesa con la prensa, con participación de dos periódicos españoles como anécdota.

Si a esto sumamos una estupenda fotografía que nos muestra la ciudad de Roma en todo su esplendor y le unimos la brillante banda sonora del film nos encontramos ante una de las mejores historias de amor de la historia del cine.

Lo mejor: El final, dando un cierre realista a una historia de ensueño.

Lo peor: Las imitaciones que vinieron después y las que vendrán.

Valoración (de 0 a 5): 4

MY FAIR LADY (1964)

28 Abril 2008 by kimota

My fair lady. USA. 1964. Director: George Cukor. Guionista: Alan Jay Lerner, basado en la obra teatral Pygmalion de George Bernard Shaw. Fotografía: Harry Stradling Sr. Música: Frederick Loewe. Productor: Jack L. Warner. Intérpretes: Audrey Hepburn, Rex Harrison, Stanley Holloway, Wilfrid Hyde-White, Gladys Cooper, Jeremy Brett, Theodore Bikel, Mona Washbourne. 170 min.

Ganadora de 8 Oscars, incluyendo el de mejor película, director y actor entre otros, esta comedia musical nos relata la transformación que sufrirá una vulgar vendedora ambulante de violetas cuando un excéntrico lingüista la aleccione en la correcta pronunciación y en el cumplimiento de las normas de cortesía durante varios meses, todo ello a consecuencia de una apuesta.

Se trata de una sofisticada y muy elegante adaptación de la obra teatral de Bernard Shaw, que ya fuera llevada al cine en el año 1938 por Leslie Howard y Anthony Asquith bajo el título de Pygmalion. Pese a seguir el mismo esquema que la primera versión con escenas prácticamente calcadas, esta cinta dirigida por George Cukor está rodada a lo grande, con un despliegue de medios y un virtuosismo que empequeñece la sencillez de la película anterior. Como decíamos más arriba se trata de una comedia musical, donde las canciones son brillantes y aportan un punto de ironía muy interesante para el desarrollo de la trama. Los números musicales, sin embargo, presentan en general una coreografía bastante sencilla salvo en contadas excepciones. Particularmente me quedo con dos de ellos: el que interpreta el padre de la protagonista presumiendo de su improductiva forma de vida, muy divertido y con un pegadizo estribillo que nos hace mover los pies (“with a little bit of luck…”); y por otro lado el que interpreta la bella Audrey Hepburn cuando consigue pronunciar correctamente su primera frase a altas horas de la madrugada mientras sube a su habitación y se acuesta en la cama, con unos coros maravillosos a cargo de las sirvientas, y que sirve como tema principal de la película. Hay que decir que no es Audrey Hepburn quien pone voz a las canciones, pese a que en su día mostrara un gran interés en hacerlo, sino la posteriormente archiconocida Julie Andrews cuya maravillosa voz le sirvió como trampolín a la fama.

La película está dividida en dos bloques claramente diferenciados. El primero, con un aspecto y estilo más cercano al de una obra de teatro trata de la educación de la joven vendedora, contando con divertidas escenas en las que el humor aparece de forma continua y muy acertada. La segunda parte de la película, en la que la joven es presentada en sociedad como una dama de clase alta, destaca por la grandiosidad y elegancia de los escenarios y decorados, con brillantes escenas corales como la del baile al que acude la reina donde todo parece calculado al milímetro. Es en esta parte donde el tono se vuelve algo más serio, especialmente en la recta final donde la moraleja de la historia toma el protagonismo.

La interpretación de Audrey Hepburn es más destacada en la segunda parte de la cinta donde su elegancia natural se muestra en todo su esplendor junto a un fino humor bien dosificado. En la primera parte, sin embargo, resulta algo increíble que se quiera hacer pasar a esta actriz de aspecto frágil y delicado por una chabacana vendedora ambulante. No acaba de cuajar en las primeras escenas pese a que la protagonista haga una esforzada interpretación cuyo mérito se hace evidente viendo la película en versión original, donde podemos apreciar la evolución de su forma de hablar y su vocabulario. En cambio Rex Harrison da una lección interpretativa de principio a fin como insensible y pretencioso gentleman. Un Oscar más que merecido el de su interpretación.

Un clásico de la comedia musical de visión obligatoria para todos los amantes del cine clásico en general y de Audrey Hepburn en particular.

Lo mejor: Los números musicales del padre de la protagonista.

Lo peor: La primera escena en la calle, un poco forzada.

Valoración (de 0 a 5): 3,5

JAPON (2002)

26 Abril 2008 by kimota

Japón. Méjico – Holanda – Alemania - España. 2002. Director, guionista y productor: Carlos Reygadas. Fotografía: Diego Martínez Vignatti y Thierry Tronchet. Música: Partituras de Arvo Pärt, Dimitri Shostakovich y Johan Sebastián Bach. Productor: Intérpretes: Alejandro Ferretis, Magdalena Flores, Carlos Reygadas Barquín, Yolanda Villa, Martín Serrano, Rolando Hernández, Fernando Benítez, Claudia Rodríguez, Bernabé Pérez. 136 min.

El provocador Carlos Reygadas debutó en la pantalla grande con esta cinta en la que nos relata la llegada de un hombre a un poblado rural para preparar su muerte. Allí se hospedará en la casa de un anciana india apartada del pueblo, cuya humanidad le hará despertar sentimientos que tenía olvidados.

Nos encontramos ante una película que por momentos podría considerarse casi un documental sobre la vida rural en Méjico, rodada con una excelente fotografía cuyas impactantes imágenes unidas a las composiciones de Pärt, Shostakovich y Bach logran una estimulante combinación para nuestros sentidos. Sin embargo, la irregularidad es la nota predominante en la película, ya que su estilo narrativo extremadamente pausado llega a resultar desesperante a pesar de que en determinados momentos aparezca alguna escena que nos deje maravillados por unos segundos.

El guión es bastante simple, basándose el desarrollo de la película en estimular los diferentes sentidos del espectador mediante largas escenas con mínimos diálogos casi ininteligibles. El reparto está formado por actores desconocidos con el feísmo como elemento común. Entre ellos destaca la anciana Magdalena Flores, que interpreta un personaje entrañable y conmovedor capaz de emocionarnos y dotando de una cierta frescura a la lentitud extrema con la que transcurre la cinta.

Sin duda se trata de una película que no dejará indiferente a nadie y que resulta difícil de olvidar, siendo la provocación el objetivo principal del director mejicano. Y la verdad es que por momentos logra noquear al espectador con escenas impactantes y de un extraño lirismo, pero el continuo esfuerzo de Reygadas por sorprender e impactar le hace caer en el exceso en demasiadas ocasiones, echando al traste los momentos brillantes de la cinta. Un cine diferente que levanta odios y adhesiones por igual.

Lo mejor: La escena sexual equina.

Lo peor: La escena sexual geriátrica.

Valoración (de 0 a 5): 1

8 CITAS (2008)

24 Abril 2008 by kimota

8 citas. España. 2008. Directores y guionistas: Peris Romano y Rodrigo Sorogoyen. Fotografía: Juan Hernández. Productores: José Antonio Félez y José Antonio Sáinz de Vicuña. Intérpretes: Fernando Tejero, Belén Rueda, Verónica Echegui, Jordi Vilches, Raúl Arevalo, Ana Wagener, Miguel Angel Solá, Arturo Valls, Melanie Olivares, Jose Luis García Pérez, Belén López, Cecilia Freire, María Ballesteros, Alfonso Bassave, Marta Nieto, Javier Pereira, Adriana Ozores, Jesús Caba, Jesús Olmedo, Raquel Pérez. 95 min.

Divertida comedia en la que los directores nos muestran las distintas fases de una relación amorosa a través de ocho historias protagonizadas por diferentes personajes que acabarán relacionándose entre sí.

Se trata de una comedia fresca y muy alegre, plagada de situaciones pintorescas y divertidas que juegan con el enredo, la confusión y los malos entendidos. El estilo narrativo está excesivamente influido por las comedias televisivas de gran éxito en los últimos años, obteniéndose un resultado más cercano a un episodio de 7 vidas o Aquí no hay quien viva que de la clásica comedia madrileña. Por lo tanto estamos hablando de un humor de tipo irónico con fuertes dosis de cinismo y mala leche, que a fuerza de buscar la hilaridad de forma obsesiva consigue momentos muy divertidos.

Al tratarse de un conjunto de historias la película adolece de cierta irregularidad, con pasajes brillantes como el de la pareja que se enfrentan a la mañana después protagonizada por Raúl Arévalo y Cecilia Freire o la del quinteto de amigos que se reúnen para cenar con unos divertidos Arturo Valls y Alfonso Bassave. Otras historias, sin embargo, no acaban de funcionar como la del matrimonio formado por Adriana Ozores y Miguel Angel Solá o la de la pareja formada por Jesús Caba y Marta Nieto. El episodio final en el que un entierro sirve de excusa para reunir a los personajes da un cierto empaque al film pero se muestra algo forzado, y es que 8 historias resultan demasiadas para una sola película.

Para pasar un rato divertido e intrascendente con unas buenas interpretaciones y brillantes diálogos pero no muy lejos de un episodio de televisión.

Lo mejor: La historia de Raúl Arévalo y Cecilia Freire.

Lo peor: Cuando se quiere poner algo seria.

Valoración (de 0 a 5): 2

LO MEJOR DE MI (2007)

23 Abril 2008 by kimota

Lo mejor de mí. España. 2007. Directora: Roser Aguilar. Guionistas: Roser Aguilar y Oriol Capel. Fotografía: Isaac Vila. Música: Jens Neuimaer. Productores: Sergi Casamitjana y Aintza Serra. Intérpretes: Marián Alvarez, Juan Sanz, Lluís Homar, Alberto Jiménez, Marieta Orozco, Carmen Machi, Pablo Derqui. 85 min.

Raquel es una joven que decide irse a vivir con su novio, un deportista al que diagnostican al poco tiempo una grave afección en el hígado. Sólo un transplante conseguirá salvar la vida del muchacho, pero el órgano no llega por lo que Raquel comienza a pensar en la donación en vida.

Nos encontramos ante un drama intimista en el que el guión va creciendo conforme avanza la historia, bien estructurado y adecuadamente comedido. La cosa se podría haber convertido fácilmente en un potente melodrama ante la situación que viven los personajes, pero aunque el dramatismo de la enfermedad del joven atleta es el eje sobre el que giran los acontecimientos, la directora y guionista se ha sabido mantener lejos de la lágrima fácil para ahondar en la personalidad de la joven protagonista, cuya evolución resulta perfectamente lógica y creíble.

Gran parte del mérito lo tiene el impresionante trabajo que realiza la actriz Marián Alvarez, vista hasta ahora principalmente en televisión y en pequeños papeles para la pantalla grande. La sencillez con que interpreta al personaje esconde una complejidad mayúscula, pero le bastan un escaso número de gestos y miradas para transmitirnos fuertes emociones que hacen que nos encariñemos de inmediato con su personaje. Menos convincente resulta el resto del reparto, posiblemente debido a la falta de profundidad de sus papeles que son puramente anecdóticos y están demasiado estereotipados.

Pese a su aspecto sencillo y primerizo la película encierra una profunda reflexión sobre lo que uno es capaz de hacer por amor y de las consecuencias que tiene la pérdida de confianza en una relación. El film consigue que las reacciones que vemos en pantalla sean absolutamente lógicas así como la evolución de los protagonistas, lo que nos llevará irremisiblemente a un final triste pero consecuente con los acontecimientos narrados. Sin duda se trata de un notable debut que nos hará seguir de cerca la trayectoria de esta directora catalana.

Lo mejor: Marián Alvarez.

Lo peor: Algún pasaje un tanto distante.

Valoración (de 0 a 5): 3