Archive for the ‘Musical’ Category

REPO! THE GENETIC OPERA (2008)

19 octubre 2008

Repo! The genetic opera. USA. 2008. Director: Darren Lynn Bousman. Guionistas y música: Darren Smith y Terrance Zdunich, basados en su propio musical. Productores: Mark Burg, Daniel J. Heffner, Oren Koules y Carl Mazzocone. Fotografía: Joseph White. Intérpretes: Alexa Vega, Bill Moseley, Paul Sorvino, Paris Hilton, Nivek Ogre, Anthony Stewart, Terrance Zdunich, Sarah Brightman. 110 min.

El dudoso currículum de Darren Lynn Bousman, formado por las secuelas de la película Saw (James Wan, 2004), nos hacía dudar de su capacidad de llevar a buen puerto este musical futurista rodado con amplitud de medios, muy publicitado y rodado bajo un fuerte secretismo. Tal es así que la sesión matinal del festival de Sitges tuvo que ser suspendida, con el público ya en la sala, ante la decisión de la distribuidora de no proyectar el film al no existir las garantías suficientes de la ausencia de cámaras en la sala. En la sesión nocturna, donde por fin se proyectó, el público asistente fue sometido a un registro minucioso a la entrada del Auditori, lo que causó un fuerte malestar que fue expresado con silbidos ante un resignado director del festival.

Anécdotas aparte hay que decir que Bousman, pese a lo limitado de su talento, no defrauda del todo con este musical, del cual ya que realizara en el año 2006 una versión reducida en un cortometraje. Se trata de un relato futurista, rodado a ritmo de rock gótico, en el que se nos presenta un mundo donde una epidemia que causa fallos orgánicos está devastando el planeta. La empresa Geneco tiene la exclusiva para la suplantación de órganos mediante avanzadas operaciones de cirugía, pero en caso de que sus clientes no sean capaces de hacer frente a los pagos se reservan el derecho de recuperar sus órganos aunque sea provocando la muerte de su portador.

Un argumento bastante original que comienza siendo explotado con eficacia pero va cayendo en la rutina conforme avanzan los minutos, a pesar de que el director se esfuerza por sobresaltar al espectador intercalando viñetas de cómic explicativas con brillantez, pero torturándonos con un montaje aceleradísimo donde no hay un plano que dure más de 10 segundos.

Los personajes son curiosos aunque podrían haber sido un poco más explotados, destacando las interpretaciones de la pareja protagonista y del enorme Paul Sorvino. Todos los artistas cantan con mayor o menor fortuna, resultando algo irregulares los números musicales que harán las delicias de los siniestros amantes del metal gótico y pueden llegar a hartar al público más generalista.

Una cinta curiosa que gustará al público más innovador pese a que el resultado quede lejos de lo que a priori se promete. Puristas del cine clásico abstenerse.

Lo mejor: Lo original de la propuesta.

Lo peor: El aceleradísimo montaje.

Valoración (de 0 a 5): 2,5

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MY FAIR LADY (1964)

28 abril 2008

My fair lady. USA. 1964. Director: George Cukor. Guionista: Alan Jay Lerner, basado en la obra teatral Pygmalion de George Bernard Shaw. Fotografía: Harry Stradling Sr. Música: Frederick Loewe. Productor: Jack L. Warner. Intérpretes: Audrey Hepburn, Rex Harrison, Stanley Holloway, Wilfrid Hyde-White, Gladys Cooper, Jeremy Brett, Theodore Bikel, Mona Washbourne. 170 min.

Ganadora de 8 Oscars, incluyendo el de mejor película, director y actor entre otros, esta comedia musical nos relata la transformación que sufrirá una vulgar vendedora ambulante de violetas cuando un excéntrico lingüista la aleccione en la correcta pronunciación y en el cumplimiento de las normas de cortesía durante varios meses, todo ello a consecuencia de una apuesta.

Se trata de una sofisticada y muy elegante adaptación de la obra teatral de Bernard Shaw, que ya fuera llevada al cine en el año 1938 por Leslie Howard y Anthony Asquith bajo el título de Pygmalion. Pese a seguir el mismo esquema que la primera versión con escenas prácticamente calcadas, esta cinta dirigida por George Cukor está rodada a lo grande, con un despliegue de medios y un virtuosismo que empequeñece la sencillez de la película anterior. Como decíamos más arriba se trata de una comedia musical, donde las canciones son brillantes y aportan un punto de ironía muy interesante para el desarrollo de la trama. Los números musicales, sin embargo, presentan en general una coreografía bastante sencilla salvo en contadas excepciones. Particularmente me quedo con dos de ellos: el que interpreta el padre de la protagonista presumiendo de su improductiva forma de vida, muy divertido y con un pegadizo estribillo que nos hace mover los pies (“with a little bit of luck…”); y por otro lado el que interpreta la bella Audrey Hepburn cuando consigue pronunciar correctamente su primera frase a altas horas de la madrugada mientras sube a su habitación y se acuesta en la cama, con unos coros maravillosos a cargo de las sirvientas, y que sirve como tema principal de la película. Hay que decir que no es Audrey Hepburn quien pone voz a las canciones, pese a que en su día mostrara un gran interés en hacerlo, sino la posteriormente archiconocida Julie Andrews cuya maravillosa voz le sirvió como trampolín a la fama.

La película está dividida en dos bloques claramente diferenciados. El primero, con un aspecto y estilo más cercano al de una obra de teatro trata de la educación de la joven vendedora, contando con divertidas escenas en las que el humor aparece de forma continua y muy acertada. La segunda parte de la película, en la que la joven es presentada en sociedad como una dama de clase alta, destaca por la grandiosidad y elegancia de los escenarios y decorados, con brillantes escenas corales como la del baile al que acude la reina donde todo parece calculado al milímetro. Es en esta parte donde el tono se vuelve algo más serio, especialmente en la recta final donde la moraleja de la historia toma el protagonismo.

La interpretación de Audrey Hepburn es más destacada en la segunda parte de la cinta donde su elegancia natural se muestra en todo su esplendor junto a un fino humor bien dosificado. En la primera parte, sin embargo, resulta algo increíble que se quiera hacer pasar a esta actriz de aspecto frágil y delicado por una chabacana vendedora ambulante. No acaba de cuajar en las primeras escenas pese a que la protagonista haga una esforzada interpretación cuyo mérito se hace evidente viendo la película en versión original, donde podemos apreciar la evolución de su forma de hablar y su vocabulario. En cambio Rex Harrison da una lección interpretativa de principio a fin como insensible y pretencioso gentleman. Un Oscar más que merecido el de su interpretación.

Un clásico de la comedia musical de visión obligatoria para todos los amantes del cine clásico en general y de Audrey Hepburn en particular.

Lo mejor: Los números musicales del padre de la protagonista.

Lo peor: La primera escena en la calle, un poco forzada.

Valoración (de 0 a 5): 3,5

SWEENEY TODD: EL BARBERO DIABOLICO DE LA CALLE FLEET (2007)

16 febrero 2008
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Sweeney Todd: The demon barber of Fleet street. 2007. USA – Gran Bretaña. Director: Tim Burton. Guionista: John Logan, basado en el musical de Stephen Sondheim y Hugh Wheeler. Intérpretes: Johnny Depp, Helena Bonham Carter, Alan Rickman, Timothy Spall, Sacha Baron Cohen, Jamie Campbell Bower, Jayne Wisener. 116 min. 

Basada en un famoso musical de Broadway, el inquieto Tim Burton nos relata la trágica historia de Benjamín Barker, un barbero que es injustamente encarcelado por un malvado juez con el fin de apartarlo de su mujer e hija. Transcurridos  15 años, el barbero escapará de prisión y volverá a la ciudad convertido en un siniestro personaje para cobrarse su merecida venganza. 

Estamos ante el musical más sangriento de la historia del cine, donde el oscuro y gótico universo de Tim Burton encaja a la perfección con la historia. La cinta goza de una estética tétrica y lúgubre envidiable y recupera el humor socarrón del director, pero nos ofrece una sobredosis de canciones que acabará agotando al espectador menos afín a este género cinematográfico. Tras unos sensacionales títulos de crédito, la película comienza emocionándonos con sus primeros números musicales y nos crea grandes expectativas, pero éstas se van difuminando ante tanto gorgorito que frena en exceso el transcurso de la narración, llegándola a hacer aburrida y repetitiva por momentos. No es un musical fácil ya que el 90% de la historia es cantada y los números musicales no son especialmente llamativos salvo alguna excepción, por lo que aunque la temática y estética son las propias de este genial director es probable que muchos de sus seguidores no la sitúen entre sus favoritas. 

Sin duda la interpretación de Johnny Depp es magnífica, bien secundado por el siempre correcto Alan Rickman y un divertido e inesperado Sacha Baron Cohen. Más justita veo a la irregular Helena Bonham Carter, habitual del cine de Burton y odiada por la mayoría de los seguidores del director. 

Una película técnicamente envidiable, de factura original y con grandes interpretaciones que se pierde entre las interminables canciones debido a un guión que no avanza y repite situaciones una y otra vez hasta llegar al más que previsible final. 

Lo mejor: El duelo de afeitados entre Pirelli y Todd.

Lo peor: La historia se eterniza entre tanta canción. 

Valoración (de 0 a 5): 2,5

ONCE (2006)

21 diciembre 2007
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 Once. 2006. Irlanda. Director y guionista: John Carney. Intérpretes: Glen Hansard, Markéta Irglová, Bill Hodnett, Danuse Ktrestova, Geoff Minogue, Leslie Murphy, Mal Whyte. 85 min.

Esta pequeña película irlandesa nos narra el encuentro entre dos personas aisladas en una gran ciudad, un músico callejero al que le han roto el corazón y una joven inmigrante que vive con su madre y su hijo. La música hará que nazca una bella amistad entre los dos.

Resulta maravilloso ver como una historia tan sencilla, con un presupuesto tan bajo y carente de cualquier efecto especial o parafernalia cinematográfica se convierta en una película tan conmovedora que fluye por medio de la música gracias a unas estupendas canciones y a unos personajes entrañables. El guión resulta simple en exceso y se echa en falta un poco más de progresión en el argumento, pero los sentimientos que nos despiertan los dos protagonistas compensan con mucho esa falta de fuerza en la historia.

Podría calificarse la película como una cinta musical independiente, ya que las canciones se erigen en protagonistas absolutas del film, y son de tal calidad y energía que podemos estar minutos escuchando la gran voz de Glen Hansard mientras visionamos planos cortos de la interpretación sin que nos llegue a producir aburrimiento. Quizá la segunda parte del film se centre demasiado en la música impidiendo que el desarrollo dramático avance como sería deseable, y es que el corto minutaje de la cinta hace que el conjunto nos sepa a poco y queramos saber más de esta entrañable pareja protagonista.

Una película muy recomendable para dejarse llevar por las emociones.

Lo mejor: Las tremendas canciones de Glen Hansard.

Lo peor: Que alguien no llegue a conectar con la música del film.

Valoración (de 0 a 5): 3,5