Archive for the ‘Terror’ Category

100 FEET (2008)

7 octubre 2008

100 feet. USA. Director y guionista: Eric Red. Productores: Sarah Black, Ed Elbert y Jonathan Sanger. Fotografía: Ken Kelsch. Música: John Frizzell. Intérpretes: Famke Janssen, Bobby Cannavale, Ed Westwick, Michael Paré, John Fallon, Patricia Charbonneau, Kevin Geer. 105 min.

Innecesariamente programada como sesión especial en el festival de Sitges, esta ridícula producción del debutante Eric Red nos coloca a la escultural Famke Janssen recluida en un caserón tras haber dado muerte a su violento marido. Aprovechándose de la situación un malvado fantasma la maltratará sin que ella pueda salir de la casa.

El argumento puede tener una cierta gracia, sobre todo cuando descubrimos la previsible identidad del fantasma, pero el guión se queda en la anécdota y la película podría pasar perfectamente por cualquier producción de las que se emiten en Antena 3 los domingos tras la comida.

No hay nada destacable en esta absurda película donde todo está más que visto, no hay sustos, no hay humor y el aburrimiento se apodera del espectador. Absolutamente prescindible, ni siquiera como curiosidad del aficionado al género. 

Lo mejor: El cuerpo de la Janssen.

Lo peor: Que el festival de Sitges se ofrezca a proyectarla.

Valoración (de 0 a 5): 0,5

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REFLEJOS (2008)

2 octubre 2008

Mirrors. USA – Rumanía. 2008. Director: Alexandre Aja. Guionistas: Alexandre Aja y Gregory Levasseur, basados en el guión de Sung-ho Kim para la película El otro lado del espejo. Productores: Alexandre Aja, Gregory Levasseur, Alexandra Milchan, Marc Stenberg y Moritz von der Groeben. Fotografía: Máxime Alexandre. Música: Javier Navarrete. Intérpretes: Kiefer Sutherland, Paula Patton, Cameron Boyce, Erica Gluck, Amy Smart, Mary Beth Peil, Jason Flemyng. 110 min.

El esperado regreso de Alexandre Aja, enfant terrible del terror galo, nos traslada de nuevo a los Estados Unidos donde conoceremos a un ex-policía que ahora trabaja como guardia de seguridad de un centro comercial. Durante sus guardias comenzará a ver cosas raras en los espejos que poco a poco irán poniendo en peligro su vida y la de su familia.

Después del buen sabor de boca que nos dejaron con la cruda aunque algo tramposa Alta tensión (2003) y de dar una lección de cómo debe realizarse un remake de un clásico del terror de discutible calidad con Las colinas tienen ojos (2006), la pareja Aja – Levasseur decepciona con su revisión de la película surcoreana El otro lado del espejo (Sung-ho Kim, 2003) al construir una cinta correcta, dotada de buen ritmo y bien rodada pero totalmente anodina, incapaz de sorprender, asustar o intrigar y que no aporta absolutamente nada al género.

Poco diferencia a esta producción de otros remakes del cine de terror oriental que tanto proliferan en nuestros días en el mercado norteamericano. La salvan de la quema el siempre interesante Kiefer Sutherland y el potente pulso narrativo de Aja. Pero el resto son un cúmulo de tópicos que acaban por agotar la paciencia del sufrido espectador. El guión nos lo sabemos de pé a pá tan solo iniciarse la trama, quedándonos tan solo la intriga de saber los motivos exactos por los que pululan esos fantasmillas por los espejos.

Correcta aunque insulsa, lo que representa un patinazo del parisino ya que de él esperamos mucho más, y del que deseamos que se recomponga con su anunciada nueva versión de la mítica Piraña (Joe Dante, 1978).

Lo mejor: La muerte en la que se deja con la boca abierta a la víctima.

Lo peor: La continua sensación a ya visto.

Valoración (de 0 a 5): 1,5

CROMOSOMA 3 (1979)

20 septiembre 2008

The brood. Canadá. 1979. Director y guionista: David Cronenberg. Productor: Claude Héroux. Fotografía: Mark Irwin. Música: Howard Shore. Intérpretes: Oliver Reed, Samantha Eggar, Art Hindle, Cindy Hinds, Henry Beckman, Nuala Fitzgerald, Susan Hogan, Gary McKeehan. 92 min.

Terrorífica historia del maestro Cronenberg en un film que representa un salto cualitativo con respecto a sus obras anteriores y que particularmente se sitúa entre mis favoritas de su carrera. Reincidiendo en sus obsesiones (doctores chiflados, experimentos incontrolados, mutaciones de la carne, …) el canadiense nos presenta a un revolucionario psiquiatra que utiliza una terapia especial con determinados pacientes mediante la cual consigue una manifestación somática de las obsesiones de sus enfermos. Pero esta técnica tendrá consecuencias desastrosas para una de sus más especiales pacientes y sus seres queridos.

Se trata de una cinta de las que no se olvida uno fácilmente, plagada de escenas antológicas de lo más espeluznante y que pueden resultar repulsivas para espectadores sensibles no iniciados en el universo Cronenbergiano. El asesinato de la profesora delante de sus alumnos infantiles o la imagen de la madre lamiendo a su retoño “recién nacido” son escenas que quedan grabadas en la retina. El guión nos presenta una distorsionada historia de amor materno llevado a sus últimas consecuencias, donde los celos y obsesiones de una madre enferma mentalmente dan lugar a una serie de terribles acontecimientos, gracias a la retorcida imaginación del cineasta canadiense.

Una impresionante Samantha Eggar supone el eje sobre el que giran el resto de personajes, un engreído doctor que interpretado Oliver Reed, un padre desesperado que se ve venir lo peor (Art Hindle) y una deliciosa niña que nos recuerda a la Carol-Anne de Poltergeist (Tobe Hooper, 1982) que será la que acabará sufriendo las locuras de su madre (Cindy Hinds).

Gran película no apta para todos los paladares, narrada con el frío estilo habitual del director canadiense y que continúa marcando las bases de lo que será su filmografía posterior.

Lo mejor: El escalofriante alumbramiento de Samantha Eggar.

Lo peor: El careto de la prole de ms. Eggar.

Valoración (de 0 a 5): 4

RABIA (1977)

18 septiembre 2008

Rabid. Canadá. 1977. Director y guionista: David Cronenberg. Productor: John Dunning. Fotografía: René Verzier. Intérpretes: Marilyn Chambers, Frank Moore, Joe Silver, Susan Roman, Howard Ryshpan, Patricia Gage. 91 min.

Seguimos con la filmografía del venerado David Cronenberg, en este caso con su segunda película estrenada internacionalmente tras Vinieron de dentro de… (1975), que no segunda de su filmografía. Tenemos un argumento bastante similar al de la película mencionada, otra historia con científicos supuestamente revolucionarios cuyos experimentos provocarán el desastre. Ahora la víctima de los mad doctors es una joven que tras sufrir un accidente es sometida a una operación de cirugía estética tan innovadora que tiene unos efectos secundarios impensables: a la chica le aparece una fisura bajo su axila de la que surge un apéndice fálico con una necesidad imperiosa de alimentarse de sangre humana. Para colmo, aquellos infelices que son penetrados por el falo axilar caen presa de una incontrolable rabia homicida.

Pese a las similitudes con respecto a su anterior film, aquí el autor se atreve a sacar la epidemia a las calles de la ciudad, llegando a extenderse la plaga de una forma casi apocalíptica que nos recuerda a la invasión zombi de La noche de los muertos vivientes (1968) de George A. Romero. En lo que a la factura de la cinta se refiere la evolución es más bien poca, sigue quedando patente la escasez de medios que se suple con imaginación y un estilo narrativo capaz de transmitir un continuo mal rollo al espectador.

Queda lejos de las obras cumbre del director canadiense pero tiene un cierto encanto amateur y algunos momentos memorables y muy atrevidos que quedan grabados en la retina del espectador. Y como curiosidad, destacar la aparición de la famosa actriz porno Marilyn Chambers como protagonista absoluta de la película, con la particularidad de resultar ser ella por una vez la que se dedique a penetrar a sus compañeros de reparto.

Lo mejor: La sorprendente adecuación de Marilyn Chambers al papel protagonista.

Lo peor: Algunos momentos donde el bajo presupuesto queda demasiado evidente.

Valoración (de 0 a 5): 2,5

LOS EXTRAÑOS (2008)

16 septiembre 2008

The strangers. USA. 2008. Director y guionista: Bryan Bertino. Productores: Doug Davison, Nathan Kahane y Roy Lee. Fotografía: Peter Sova. Música: Tomandandy. Intérpretes: Liv Tyler, Scott Speedman, Glenn Howerton, Gemma Ward, Laura Margolis, Kip Weeks. 85 min.

Nuevo film de terror que supone el debut en la pantalla grande de su director y guionista, Bryan Bertino, quien demuestra una clara influencia del más reciente cine de terror europeo con claras reminiscencias de películas como Ellos (Moreau – Palud, 2007) o la sangrienta A l’interieur (Bustillo – Maury, 2007). Así, nos encontramos con una pareja que regresa a casa tras haber discutido en una fiesta. Desgraciadamente su reconciliación se verá interrumpida por unos personajes enmascarados que pululan alrededor de la vivienda.

El argumento supone una nueva revisión del subgénero de “pareja acosada en una casa solitaria” sin aportar nada nuevo al mismo pero demostrando solvencia y una gran efectividad narrativa. Tras un prólogo bastante prescindible la cinta nos somete a algo más de una hora de pura tensión sin necesidad de recurrir a la violencia extrema ni a sobredosis hemoglobínicas. No sé si me pilló el día tonto pero debo reconocer que la presencia de estos acosadores casi fantasmales con sus ridículas máscaras infantiles consiguió inquietarme, lo cual significa que la cinta consiguió cumplir sus objetivos a la perfección.

La abundancia de clichés del cine de género como los móviles sin batería o las continuas idas y venidas del protagonista masculino, más propias de una producción comercial al uso, contrastan con el tono sobrio y sin concesiones de la narración, que es al final quien impera en la cinta dejando patente la intención de su autor de distanciar su producción de las películas de terror para consumo de masas. Y hay que decir que lo consigue con éxito transmitiendo una sensación de mal rollo al sudoroso espectador.

En definitiva, una buena película de terror donde se antepone la tensión a la explicitud mediante una narración sobria y una fotografía y música acordes con ella, alejándose del cine más comercial pese a la prescindible presencia de la pánfila Liv Tyler, pero que deja una sensación de intrascendencia tras su visionado.

Lo mejor: Que, pese a la apariencia, no sea una horror movie al uso.

Lo peor: La pareja protagonista.

Valoración (de 0 a 5): 2,5

VINIERON DE DENTRO DE… (1975)

28 agosto 2008

Shivers. Canadá. 1975. Director y guionista: David Cronenberg. Productor: Ivan Reitman. Fotografía: Robert Saad. Intérpretes: Paul Hampton, Joe Silver, Barbara Steele, Lynn Lowry, Allan Migicovsky, Susan Petrie. 87 min.

Dejamos a un lado la filmografía patria para adentrarnos en el complejo universo de David Cronenberg, creador de un tipo de cine que no deja indiferente a nadie y que mezcla con valentía el terror, las vísceras, los instintos más primitivos y las mutaciones de la carne. Me gustaría ver la cara que pondrían ante el visionado de sus primeras películas los que ahora se atreven a catalogar al director canadiense con frases como “del aclamado director” después de que haya saltado al mainstream con joyas como Promesas del Este (2007) o Una historia de violencia (2005).

Rodada en 15 días y con un presupuesto ridículo, Cronenberg debuta con esta cinta de curioso título en castellano en la que un mad doctor, personaje que será una constante en sus primeras películas, dará origen a una plaga de babosas tras realizar unas modificaciones genéticas en una de sus pacientes. Dichos seres se introducirán en los cuerpos de los seres humanos provocando en ellos un insaciable apetito sexual. Sin duda se trata de un argumento rocambolesco y muy poco convencional que consiguió poner al debutante director en el centro de las miradas del público afín a este tipo de cine. De hecho, fue premiado en el ya veterano festival de cine de Sitges, hecho que repetiría con sus siguientes películas.

La película resulta burda y poco cuidada en su estilo, pero resulta fascinante la desbordante imaginación del director y su habilidad para crear escenas impactantes que consiguen remover al espectador en su sillón. El hecho de que la epidemia se desate en un edificio de apartamentos dota al film de una sensación de claustrofobia a la que saca su máximo partido. El tema de las infecciones y mutaciones de la materia orgánica, que se convertirá en una constante en su carrera, ya aparece en la película desde las primeras escenas, consiguiendo momentos de gran impacto visceral que pueden repeler a los espectadores más vulnerables.

Dejando de lado la parte más sangrienta y visualmente repulsiva, la forma de contagio por vía sexual unida a los efectos libidinosos que los parásitos provocan en sus portadores, hicieron que la película tuviera un gran impacto en su época, aunque hoy en día las tímidas escenas eróticas resulten más chistosas que otra cosa.

Un film fascinante a la vez que torpe, convertido en pieza de culto y que supone el origen y presentación de un estilo de cine que marcará un antes y un después en el género de terror.

Lo mejor: El arranque quirúrgico y desconcertante.

Lo peor: La bacanal final resulta hoy en día más paródica que turbadora.

Valoración (de 0 a 5): 2,5

LLAMADA PERDIDA (2008)

23 julio 2008

One missed call. USA – Japón – Alemania. 2008. Director: Eric Valette. Guionista: Andrew Klavan, basado en la novela de Yasushi Akimoto. Productores: Broderick Johnson, Andrew A. Kosove, Scott Kroopf, Jennie Lew Tugend y Lauren Weissman. Fotografía: Glen McPherson. Música: Reinhold Heil y Johnny Klimek. Intérpretes: Edward Burns, Shannyn Sossamon, Azura Skye, Ana Claudia Talancón, Ray Wise, Rhoda Griffis, Margaret Cho, Jessica Brown, Johnny Lewis. 87 min.

Continuando con estrenos terroríficos nos toca sufrir ahora con este insulso remake de la fallida cinta homónima del perturbador Takashi Miike. Una serie de jóvenes estudiantes comienzan a recibir una llamada en el móvil en la que su propia voz les anuncia el momento de su cercana muerte, hecho que se va repitiendo en los contactos que contiene su agenda.

Nada hay de destacable en esta anodina cinta. Un guión simplón y repetitivo, una dirección sin fuerza alguna, unas interpretaciones lamentables… en definitiva, una falta de talento alarmante con la que se nos transmite la sensación de haber tenido que cumplir un trámite a la hora de rodar este innecesario remake.

Además, la cinta se limita a repetir casi al milímetro la película original con mínimos cambios claramente a peor, como puede ser el haber cambiado la melodía del móvil que anuncia la muerte de su propietario.

Aburrida y sin ningún interés, ni tan siquiera para los aficionados más completistas al género de terror.

Lo mejor: Su corta duración.

Lo peor: Edward Burns poniendo cara de sufrimiento.

Valoración (de 0 a 5): 0,5

LAS RUINAS (2008)

22 julio 2008

The ruins. USA – Australia. 2008. Director: Carter Smith. Guionista: Scott B. Smith, basado en su propia novela. Productores: Chris Bender, Stuart Cornfeld, Jeremy Cramer y Ben Stiller. Intérpretes: Jonathan Tucker, Jena Malone, Shawn Ashmore, Laura Ramsey, Joe Anderson. 91 min.

Otro estreno reciente con el terror como protagonista, en este caso dentro del subgénero de “turistas metiendo la pata en tierra extranjera”. Un grupo de jóvenes norteamericanos (no podía ser de otra manera) se adentran en la selva mejicana en busca de unas ruinas mayas ocultas. Una vez allí, un grupo de aborígenes les impedirán abandonar el lugar bajo amenaza de muerte.

Si bien el guión no aporta nada nuevo y la historia nos recuerda a producciones recientes como Hostel (Eli Roth, 2005) o Turistas (John Stockwell, 2006), la película sorprende agradablemente ante la singularidad del escenario y una estructura en la que la tensión va creciendo con el minutaje. El hecho de que toda la película transcurra en lo alto de un edificio precolombino resulta original, a la vez que nos desconcierta la actitud de los lugareños impidiendo que los jóvenes abandonen el lugar.

El desarrollo posterior, sin embargo, ya cae en los habituales tópicos del cine de género como el mal rollito que se va creando entre los protagonistas o la toma de decisiones de lo más estúpido. Pero la pesadilla en la que se van sumergiendo los protagonistas y el atrevimiento del director en coquetear con la casquería más extrema nos mantiene atentos hasta llegar a un previsible final abierto que deja la opción de continuar con futuras películas que conformen una saga.

Recomendable para seguidores del género.

Lo mejor: Las amputaciones y automutilaciones.

Lo peor: Esas increíbles flores musicales.

Valoración (de 0 a 5): 2

AL FINAL DE LA ESCALERA (1980)

20 julio 2008

The changeling. Canadá. 1980. Director: Peter Medak. Guionistas: William Gray y Diana Maddox, basados en una historia de Russell Hunter. Productores: Garth H. Drabinsky y Joe B. Michaels. Fotografía: John Coquillon. Música: Rick Wilkins. Intérpretes: George C. Scott, Trish Van Devere, Melvyn Douglas, John Colicos, Jean Marsh, Barry Morse, Madeleine Thornton-Sherwood, Helen Burns, Ruth Springford. 107 min.

Seguimos con el terror y los fenómenos extraños con esta cinta canadiense en la que un compositor que ha sufrido la terrible pérdida de su mujer e hijo se instala en un antiguo caserón en el que comenzarán a ocurrir cosas muy extrañas. Estos fenómenos unidos a continuas visiones de muerte le harán investigar en el terreno de lo paranormal.

Se trata de una cinta cuyo mayor mérito reside en el clima de inquietud que sabe crear sin necesidad de recurrir a sustos repentinos ni a efectos especiales. Toda la fuerza está en un estructurado guión que va mostrando sus cartas poco a poco, quizá con excesiva calma, para desembocar en un final un tanto efectista para lo que ha sido el desarrollo de la cinta.

La película está considerada como una obra de culto entre muchos fans del género, ya que sienta las bases de lo que serán las posteriores cintas de fantasmas, pero hay que reconocer que a su vez bebe claramente de otros clásicos del terror de décadas anteriores, lo que pone en tela de juicio su supuesta originalidad. En cualquier caso hay que decir que sabe aplicar con corrección las normas del género y evita caer en tópicos innecesarios ni en concesiones a la comercialidad, lo cual es muy de agradecer. Pero tanto evita los convencionalismos que por momentos la cinta llega a aburrir, con escenas excesivamente alargadas en las que esperamos pacientemente la manifestación de alguno de los espíritus burlones de la casa.

George C. Scott lleva todo el peso de la trama de forma convincente, aunque resulte un actor carente del carisma necesario para pasar tantos minutos a solas con la cámara.

Una buena película que consigue una atmósfera inquietante pero que se ve lastrada por un desarrollo excesivamente lento y que llega a chirriar en los escasos momentos en que se nos muestra la fantasía de forma explícita.

Lo mejor: La pelotita cayendo por la escalera.

Lo peor: La persecución de la silla de ruedas vacía.

Valoración (de 0 a 5): 2,5

THE HAUNTING: LA MANSION ENCANTADA (1963)

15 julio 2008

The haunting. Gran Bretaña – USA. 1963. Director y productor: Robert Wise. Guionista: Nelson Gidding, basado en la novela de Shirley Jackson. Fotografía: Davis Boulton. Música: Humphrey Searle. Intérpretes: Julie Harris, Claire Bloom, Richard Johnson, Russ Tamblyn, Fay Compton, Rosalie Crutchley, Lois Maxwell, Valentine Dyall. 112 min.

Más terror clásico, ahora de la mano del afamado Robert Wise, el cual nos presenta a una serie de personajes que se reúnen en una vieja mansión para comprobar si es cierto que en la misma se dan fenómenos extraños tal como cuenta la leyenda.

Estamos ante una película que cuenta con una ambientación exquisita, que visualmente funciona a la perfección, pero cuya propuesta no llega a cuajar ante un guión endeble que suena a ya visto con demasiadas referencias a otras cintas del género de la época como puede ser la anteriormente reseñada Suspense (Jack Clayton, 1961) o la mediocre House of haunted hill (William Castle, 1959).

Es cierto que la película cuenta con algunas escenas aterradoras muy logradas, en las que se consigue inquietar al espectador gracias a lo que se sugiere más que con lo que se nos muestra, pero la abundancia de pasajes anodinos nos hacen caer en el aburrimiento en demasiadas ocasiones. Tampoco ayuda la sensación de grandilocuencia que impregna la cinta ni la repetitiva voz en off de la protagonista, que nos reitera una y otra vez lo traumatizada que está la pobre chica. Todo lo que Wise acierta con la ambientación y puesta en escena lo pierde con unos personajes muy poco interesantes y una historia que sabe a refrito desde su mismo inicio.

Lo mejor: Las dos protagonistas aterradas en su habitación ante unos tremendos golpes en la puerta.

Lo peor: El cansino monólogo interior de Julie Harris.

Valoración (de 0 a 5): 2